jueves, 28 de septiembre de 2017

Primer día en Lovaina: la llegada.

Voy a enfocar esto desde la perspectiva de un español con no mucho dinero, que es lo que soy yo y probablemente lo que eres tú. Vas a comprar tu billete en Ryanair, has elegido la opción de facturar maleta de 20 kg (que créeme, por poco materialista que seas se te acabará quedando corta) y ahora sólo quieres saber: cuando me baje del avión, ¿qué hago? 

En primer lugar vamos a remontarnos un poco más atrás en el tiempo y volver al momento en el que compraste tu billete de avión. ¿A dónde quieres ir y cuándo quieres ir? Lovaina en sí no tiene aeropuerto, así que tendrás que viajar a Bruselas (en mi caso el trayecto fue Madrid-Bruselas). Bruselas tiene dos aeropuertos, el de Zaventem y Charleroi. Aunque los vuelos a Charleroi suelen ser algo más baratos, te recomiendo encarecidamente elegir el aeropuerto de Zaventem porque tiene la estación de tren justo debajo y es más sencillo ir a Lovaina desde allí. Respecto a cuándo quieres ir, quizá estés pensando ir un par de días antes de que empiecen tus clases; no te lo recomiendo. Sobre todo si vas a vivir solo, como es mi caso, vas a tener que hacer muchas más cosas de las que piensas, y si a parte de hacer esas cosas tienes que ir a clase se te va a hacer bola seguro. Ve al menos una semana antes del primer día de clase. Sé que parece mucho, pero entre el papeleo y los orientation days se te va a pasar volando.

Ahora sí que volvemos al propósito de esta entrada. Te bajas del avión, ¿y qué? Pues empiezas a seguir a la gente, que es lo que hacemos todos el primer día y por triste que suene no es un mal consejo. Verás que acabas desembocando en una zona con ascensores, suelo de mármol blanco y tiendas (sobre todo cafeterías, creo recordar). Tú sigues siguiendo a la gente, das toda la vuelta a la zona de los ascensores y acabarás en un espacio más abierto con parqué, el cohete de Tintín y un piano que puede tocar quien quiera (es un aeropuerto pequeño, no te preocupes que verás esto en seguida y no te vas a perder). Una vez que pases la zona del piano verás un par de ascensores más y un pasillo ancho que desemboca en una puerta de no retorno; no te preocupes, no hay nada en esa zona a lo que puedas querer volver, a no ser que quieras descansar y tomarte un café. Una vez que cruzas esa puerta continuas un poco más y acabarás viendo las cintas de las maletas facturadas. ¡No se te olvide coger la tuya! Hay alrededor de ocho o nueve cintas, y en cada una hay una pantalla en la que indica de qué vuelo vienen las maletas que están en dicha cinta. Te aconsejo que te pongas a esperar tu maleta cerca de la pantalla correspondiente, porque a veces los vuelos cambian (al principio ponía que las maletas de tu vuelo iban a estar en esa cinta pero de repente aparece que no, que se han cambiado a otra; estate atento).

Una vez que tienes tu maleta y todos tus bultos empezarás a odiar un poco todas tus pertenencias y que pesen como un niño de siete años, pero no te desanimes que ya queda poco. Ahora solo tienes que seguir todas las indicaciones en las que ponga train y el dibujito de un tren con su vía. Bajas un par de pisos en las escaleras mecánicas y das a una zona en la que sólo hay máquinas y una pantalla. Ahí es donde tienes que sacar tu billete. Lo primero es elegir el idioma inglés (o si sabes francés muy bien por ti) y después seleccionar Leuven como destino. Eliges un pasajero, segunda clase, billete estándar y ya estaría. Si es fin de semana (lunes incluido) puedes seleccionar weekend ticket y cuesta la mitad, aunque en realidad no hace falta porque si se te olvida la máquina va a cambiar la opción por ti. Cuando hayas seleccionado eso le das a pagar e introduces tu tarjeta de crédito/débito o el importe en monedas (creo que son ocho euros y pico). Esto es importante, la máquina no admite billetes. Así que yo que tú llevaría unos 10€ en monedas por si acaso no te coge la tarjeta, que es improbable pero puede pasar. Pronto descubrirás que Bélgica es un país de tarjeta, casi todo el mundo paga con tarjeta en todos los sitios por pequeño que sea el importe, y el dinero físico es casi prescindible.

Una vez has comprado tu billete para la zona de Leuven tienes que mirar la pantalla que viste nada más cruzar la puerta por la que accediste a esa zona. Ahí verás los trenes, el tuyo es fácil porque Lovaina es la última parada, así que sólo tienes que buscar que ponga Leuven y mirar a qué andén tienes que ir, que es el número que vendrá en la columna de platform. Si no lo encuentras o te estás liando, consultar esta página desde tu móvil puede ayudarte: Belgian Rail. Pon en el buscador Brussels Airport - Zaventem y a funcionar. Muestra en tiempo real los trenes que salen, a qué hora llegan dónde y a qué andén. Básicamente es como la pantalla pero más completo. Ten en cuenta que si no quisieras ir a Lovaina (esto te sevirá cuando quieras ir de escursión a Brujas o a dónde sea), el tren no se llamará necesariamente "Brujas". El nombre que viene en la pantalla es el de la última parada, que siguiendo con el ejemplo de Brujas podría ser Oostende. Para eso viene muy bien la página de Belgian Rail, porque si despliegas los detalles de un tren te muestra todo el recorrido, y ahí verías que por ejemplo el tren llamado "Oostende" tiene a Brujas entre sus paradas.



Una vez que sepas a qué andén tienes que ir, con tu billete en la mano cruzas cualquiera de las puertas automáticas que hay a tu alrededor. Sólo tienes que poner tu billete en el lector y se abrirán, como en el metro. Ahora estás en una zona en la que solo hay escaleras mecánicas que bajan. Cada escalera corresponde a un andén que viene indicado justo encima de la escalera. Encuentra el tuyo y baja. Ahora ya sólo tienes que esperar a que tu tren llegue; verás información sobre él y posibles retrasos en pantallas. Cuando llegue súbete y recuerda ir a un vagón en el que ponga 2, no 1, porque has comprado un billete de segunda clase. No te preocupes que es de los que más hay y si estuvieras en una vagón de primera clase ya te digo yo que te darías cuenta. Llegarás a Lovaina entre en 10 y 50 minutos, depende del tren que hayas cogido.

Cuando llegues (puedes contar las paradas siguiendo la web de Belgian Rail si te quedas más tranquilo) estarás en una zona al aire libre. Baja por cualquier escalera y llegarás a un pasillo con puestos de comida y acceso a todos los andenes. Tú solo tienes que ir al final del pasillo por cualquiera de sus extremos ¡y ya estás en Lovaina! Verás la estación por fuera, una estatua bien gorda y así a grosso modo tres direcciones a dónde ir: con la estación a tus espaldas, Tiensevest a la derecha, Bondgenoteland de frente y Maria Theresiastraat a la izquierda. Depende de dónde vivas tú verás por dónde tiras. ¡Empieza la aventura!

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